Todos necesitamos perdonar y ser perdonados. Sin perdón, nunca podremos sanar realmente nuestro interior. Este retiro nos brindará un tiempo para repasar las Escrituras, historias de la vida real (por ejemplo, cuando los niños Amish fueron asesinados en una escuela) y reflexionar sobre cómo promover la sanación en nuestras propias vidas. Escucharemos, conversaremos, tendremos tiempo a solas y también para celebrar la vida renovada.






